Compañero Altino, tú fuiste expulsado del PSTU de Brasil y de la Liga Internacional de Trabajadores junto a otros camaradas a mediados del año pasado. En Chile también sufrimos con la expulsión de nuestra compañera María Rivera, que había sido electa para representarnos en el Congreso Mundial de la LIT. Así, el MIT fue expulsado de la LIT, de la misma manera que cientos de compañeros de distintos países. ¿Nos podrías contar un poco qué fue lo que motivó las expulsiones?

Fueron expulsados compañeros que eran delegados al Congreso Mundial de la Liga internacional de los Trabajadores, organización a la cual el MIT era afiliado, al igual que el PSTU de Brasil. Ese proceso ocurrió por las diferencias políticas. La acusación que la dirección de la LIT y del PSTU hizo era que nosotros supuestamente rompíamos el centralismo democrático, lo que no es verdad. Por ejemplo Alicia Sagra, conocida militante, una de las más antiguas, ella fue expulsada sin siquiera tener una única acusación de ruptura de centralismo, para que veas la falsedad. Y las demás acusaciones tienen que ver con diferencias políticas. Ahora cambiaron las reglas del juego y no aceptan más esas diferencias. Diferencias que tienen que ver con un caso de machismo gravísimo de un dirigetne del partido italiano llamado Ricci, que tradicionalmente dentro de la LIT ese tipo de casos, principalmente para los dirigentes, eran sancionados con fuerza y informados a todos los partidos. Él participó de un Congreso anterior, donde fue electo a la dirección, sin contar a nadie lo que había pasado. Después algunos compañeros supieron y lo denunciaron. La mayoría no aceptó eso.

Otra cuestión son diferencias políticas más profundas sobre cómo lidiar como el reformismo. En mi opinión la LIT y el PSTU están con una línea de criticar el reformismo pero de no enfrentarlo a fondo, principalmente cuando son gobierno. Aquí en Brasil, por ejemplo, dicen que la lucha es contra la derecha y contra la ultraderecha. Lucha de bloques, progresistas versus derecha.

Otro tema tiene que ver con los gobiernos supuestamente progresistas, como el de Venezuela, un gobierno burgués al servicio de la patronal, de la boliburguesía o de gobiernos como el de Irán, China, países que están llenos de ricos. Esas son diferencias más profundas. La LIT y PSTU empezaron a ir a ese camino, están en el medio del camino.

El debate fue duro, como siempre ha sido entre nosotros.. pero ellos cambiaron y necesitaban sacarnos para seguir en ese camino. Proceso de burocratización que surge en brasil y se extiende a l LIT:

En Brasil expulsaron a 25 personas. El PSTU realizó un Congreso en 2 partes. Una parte antes del Congreso de la LIT. Su plan fue expulsar a algunos en el Congreso Mundial y obtener la autorización para expulsar en los partidos. Ellos hicieron eso en todos los partidos. Primero expulsaron dirigentes internacionales, después llegaron a los países y separaron los que tácticamente les interesaba. En Brasil expulsaron a 25 pero rompió todo un sector de aproximadamente 120 compañeros. Yo fui uno de los 25 expulsados. La táctica era separar algunos para ver si otros permanecen. Pero nosotros salimos después de la expulsión y nos organizamos. Eso ocurrió también con María Rivera en Chile y después el MIT salió. El partido argentino se rompió en 4 pedazos. Uno de ellos es el GOI que está construyendo el CIR. En Brasil estamos construyendo el Movimiento por un partido revolucionario, con los que salieron y otros, incluso otros agrupamientos que se nos están acercando.

¿Qué es el MPR que están construyendo en Brasil actualmente?

En el MPR estamos haciendo su primer Congreso de forma abierta, en el movimiento. Las tesis fundacionales son públicas, estamos difundiendo también los estatutos. Ahora hay un grupo más grande que está adhiriendo al MPR, más de 200 personas.

Todo será debatido: estatuto, dirección, criterios de militancia, etc.

Ahora se acercaron algunos grupos, como el Movimiento Revolucionario Socialista (MRS), Transición socialista y Lucha obrera (grupo en el sur del país). En particular con el MRS hay una cercanía importante. Ellos también habían sido del PSTU en el pasado y después rompen y forman otra organización. Hoy están muy contentos de esta relación con nosotros y nosotros también. Estamos viendo la posibilidad de crear un comité de enlace para debatir con el MRS para ver la posibilidad de fusión. Es un proceso muy interesante y vamos a construir un partido diferente de toda la izquierda brasileña. Toda la izquierda está presa al gobierno de Lula, su vice es un representante del gran empresariado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin. El PT representa la conciliación de clases, el intento de conciliar los intereses de los trabajadores con los patrones. Con esa cuestión de plantear que estamos todos contra la ultraderecha, el PT ha logrado mantener a todos en su periferia, incluso a los sectores más críticos.

El PSTU, por ejemplo, hace críticas, pero sus notas siempre planteaban el enfrentamiento a Bolsonaro, a la ultraderecha, pero no hablaba de enfrentar a Lula. Y eso permanece en la CSP Conlutas, Central Sindical y Popular dirigida por el PSTU. Vemos varias manifestaciones que dicen enfrentar el imperialismo, los patrones, la ultraderecha, pero nunca el gobierno actual. En su lógica, no podemos enfrentar el gobierno Lula porque eso significa facilitar la vida a la ultraderecha. Ahora, para ellos, es como si la sociedad fuera dividida entre progresistas y reaccionarios. Pero para nosotros la sociedad sigue siendo dividida en clases. El gobierno de Lula es un gobierno burgués, neoliberal. Un gobierno que está junto con el “Centrao”, uno de los peores sectores de la burguesía brasileña. Es un gobierno que enfrenta las huelgas, que privatizó el metro en Sao Paulo, de Belo Horizonte. Está amenazando privatizar 2 metros. Dio mucha plata para el agronegocio pero no da para la reforma agraria. No hay una medida progresiva. Incluso el tema de ampliar la exención de impuestos a los trabajadores, él prometió una cosa e hizo otra, mucha más reducida y no aumentó los impuestos a los grandes empresarios.


MPR surge como un movimiento contra la izquierda tradicional brasileña, el PT, PcdoB, Psol. Uno de los principales ministros de Lula es Boulos del PSOl. También contra organizaciones estalinistas como Unidad Popular y PCBR, pero también otras organizaciones que se dicen trotskistas como el MRT (PTS). Esas organizaciones hacen críticas al gobierno, pero el gran enfrentamiento es contra la derecha, la ultraderecha.

Junto con el MIT y compañeros de Argentina, Paraguay, Estados Unidos y Europa, el MPR está construyendo el Comité por la Reconstrucción de la LIT de Moreno (CIR). ¿De qué se trata el CIR?

El CIR, Comité por la Reconstrucción de la LIT de Moreno es una coordinación de organizaciones y compañeros que parten de un acuerdo con las Tesis Fundacionales de la LIT (que naturalmente necesitan ser actualizadas), de lucha contra el reformismo y el centrismo. Y que también parten de la experiencia inicial de la Revolución Rusa y los cuatro primeros congresos de la Tercera Internacional con Lenin y Trotsky al frente, antes de la burocratización, deformación y cierre de la Tercera Internacional por parte de Stalin. También rescatamos la lucha contra la burocratización llevada a cabo por Trotsky, que culminó con la construcción de la IV Internacional dirigida por Trotsky, pero que tras la muerte de Trotsky fue deformada y dividida en varias organizaciones que capitularon ante el estalinismo y ante todo tipo de modas que afectaban a la vanguardia, además de capitular ante la democracia burguesa.

Por eso necesitamos rescatar la lucha actual contra todos los sectores reformistas y centristas para ganar lo mejor de la vanguardia de la clase trabajadora y la juventud obrera para construir verdaderos partidos revolucionarios en cada país, partiendo ya de un centro internacional que siga la tradición de Marx, Engels, Lenin, Trotsky y Moreno.

Los procesos revolucionarios continúan en el siglo XXI con mucha fuerza, como lo demuestran los derrocamientos de gobiernos con métodos revolucionarios. Y la crisis de la dirección revolucionaria también continúa de forma dramática, por lo que una de las grandes tareas es luchar contra toda la ideología burguesa dentro de nuestra clase a través de los reformistas y centristas.

En tu opinión, ¿cuáles son las tareas del CIR a corto y mediano plazo? Cómo ves la situación internacional y cómo eso se conecta con las tareas del CIR y del MPR?

La tarea del CIR es ser un polo de debate y atracción sobre los principales temas de la lucha de clases mundial. Por ejemplo, gran parte de la izquierda que se reivindica revolucionaria está convencida y hace mucha propaganda de que la gran lucha actual en el mundo y en los países es contra el fascismo, el neofascismo de la ultraderecha, y que las perspectivas de revolución o no existen o están en un futuro muy lejano, como dijo en la campaña electoral una joven dirigente del PSTU brasileño al afirmar que la tarea de su generación es derrotar a la ultraderecha. O que el centro de la realidad mundial no es la lucha de clases, y que para los reformistas y centristas sería la geopolítica, capitulando así total o parcialmente ante los gobiernos llamados progresistas o de izquierda, muchos de los cuales son dictaduras sangrientas y capitalistas. Otro debate es el proceso de capitulación ante el estalinismo, ante el régimen democrático burgués, muchas de estas organizaciones deformaron su régimen democrático interno, incluida su moral revolucionaria. Es decir, avanzó a pasos agigantados todo el proceso de vendaval oportunista, pero al mismo tiempo la clase insiste en luchar y hacer revoluciones. Por eso, debemos utilizar el método marxista-leninista para enfrentarnos a estas organizaciones que son contrarrevolucionarias e impiden el desarrollo de una organización revolucionaria mundial.

El MPR en Brasil abrió el debate en Brasil con cientos de militantes procedentes del PSTU, que no solo se deformó, sino que también capituló ante el gobierno de Lula. Y ya tenemos el acercamiento de un sector y otros que nos buscan colectiva e individualmente.
Tenemos que ser audaces en esta lucha, mucho trabajo colectivo, actuar en la lucha de clases y buscar pegarnos al sector obrero y a la juventud de la clase trabajadora para que lo nuevo no sea ganado por todo el caleidoscopio de reformismo y centrismo que hay en Brasil y en el mundo.