Nico MIT

La empresa cerró sus dependencias de forma unilateral tras el término de la licitación municipal. El conflicto ya registra la trágica muerte de un trabajador adulto mayor, en medio de la incertidumbre laboral.

Una situación de extrema presión es la que hoy están soportando cerca de 700 trabajadores y trabajadoras de la empresa Pacific Green. La firma contaba hasta hace pocos días con una licitación vigente con el municipio de Puente Alto para el mantenimiento de áreas verdes y espacios públicos. Hoy, los operarios junto a sus familias denuncian el no pago de sueldos desde marzo, despidos masivos, además de graves anomalías en la gestión de sus finiquitos y cotizaciones previsionales.

Frente a la gravedad del escenario, el Sindicato de Trabajadores de Pacific Green ingresó las denuncias formales ante la Dirección del Trabajo (DT) exigiendo una fiscalización urgente en terreno. Sin embargo, la respuesta de la patronal fue el cierre unilateral de sus dependencias. Esto detonó una acción de permanencia pacífica de los huelguistas dentro de las instalaciones para resguardar sus puestos de trabajo y exigir sus remuneraciones íntegras.

Complicidad municipal y un problema estructural

Los dirigentes apuntan a que la Municipalidad de Puente Alto ha limitado su rol a meras instancias de diálogo pasivo con los representantes de la empresa. Según acusan, esta política de conciliación busca reducir la responsabilidad de la firma contratista y elude el deber del municipio de fiscalizar activamente el cumplimiento de los derechos laborales de quienes cuidan la comuna.

La movilización ha puesto en evidencia las deficiencias del rubro de áreas verdes, donde hombres y mujeres —muchos de ellos mayores de 60 años— se ven empujados a desempeñarse bajo condiciones sanitarias deficientes y sueldos de miseria que no cubren el costo de la vida.

La tragedia del sistema y la respuesta organizada

La intransigencia de la empresa cobró su consecuencia más dolorosa cuando un miembro del sindicato, adulto mayor, decidió quitarse la vida ante la desesperación del conflicto y la falta de una salida digna al verse sin ingresos. Este trágico hecho refleja la crueldad del sistema capitalista y la desconexión de los partidos políticos tradicionales, y reafirma que la única vía efectiva para defender sus vidas e intereses es la organización independiente de la clase trabajadora.

A más de 40 días del inicio de las movilizaciones, la organización se mantiene firme gracias a la unidad. Diversas agrupaciones estudiantiles y obreras, como el Sindicato de Trabajadores de AKRO y estudiantes del campus Juan Gómez Millas (JGM), han manifestado su solidaridad activa con la huelga y hacen un llamado ferviente a otras organizaciones sociales y políticas a unirse y dar juntos esta batalla.

Si la empresa y el municipio precarizan ¡la clase trabajadora se organiza! 

¡Todos juntos a luchar contra la explotación! 

¿Cómo apoyar a las familias movilizadas?

Para sostener la paralización y proteger a los hogares de los huelguistas en situación de mayor vulnerabilidad, el sindicato ha levantado medidas de apoyo comunitario que reciben ayuda externa de forma permanente:

  • Caja de Resistencia: Recaudación de fondos económicos para las familias de los huelguistas.
  • Centro de Acopio: Recolección de alimentos no perecibles en los puntos de movilización.
  • Ollas Comunes: Instancia comunitaria para asegurar la alimentación diaria de los trabajadores movilizados.