Por: Olga Rojas

En pocos meses el gobierno de Kast ha lanzado una parrilla de ataques a las y los trabajadores, a la rebaja del impuesto a los superricos se suma los recortes para programas sociales como la junaeb, los embargos por las deudas del CAE, entre otros. También ha reforzado un discurso opresor contra los no heterosexuales y en general contra toda la población LGBTI, contra los inmigrantes y mujeres. Frente a esto, ahora pareciera que hay sectores progresistas que defienden a nuestra clase.

Por ejemplo, el Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA) han cuestionado y denunciado varias medidas del gobierno:
* El PC en su editorial del 04 abril en el medio El Siglo, indicó que este gobierno tiene la “intención, asimismo, de la reducción del papel del Estado, con una refundación neoliberal, una práctica presidencial autoritaria, y la imposición de una doctrina ideológica ultraderechista y proempresarial”.
* Marco Barraza, diputado del PC, en una entrevista indicó que “El gobierno del Presidente (José Antonio) Kast rápidamente develó una agenda completamente regresiva que busca instalar un shock neoliberal, retrocediendo en políticas públicas que mucho costaron al pueblo chileno y con impactos múltiples”…Y denuncia que “…busca aumentar los niveles de concentración económica y las ganancias de los grandes grupos económicos”. Además denunció autoritarismo por no pasar los temas centrales por el Congreso, lo que iría en una lógica de “debilitamiento de las instituciones democráticas«.
* Por su parte, el diputado Luis Cuello (PC) criticó el proyecto de ley anunciado por Kast en el marco del denominado plan de “Reconstrucción
Nacional”, que contempla reducir la gratuidad en la educación superior y modificar el sistema de financiamiento estudiantil. Y junto a otros diputados presentó en el Congreso una reforma constitucional con el objetivo de derogar los decretos del gobierno que desactivaron el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). Y hace poco estaba convocando a un encuentro por la «Defensa de la Educación Pública».
* Gabriel Boric del FA y Camila Vallejo del PC, también tomaron tarea, ya fueron a España, para participar del encuentro “En defensa de la democracia”, un acto de continuidad de la cumbre que él encabezó meses atrás en Santiago, que tuvo el mismo nombre y que congregó a los presidentes de España, Pedro Sánchez; de Uruguay, Yamandú Orsi; de Brasil, Lula da Silva, y de Colombia, Gustavo Petro.

Partidos progresistas versus ultraderecha: dos caras de la misma moneda

La política se presenta a menudo como una lucha entre el progresismo liberal (que defiende la identidad, la diversidad y el Estado de bienestar) y la ultraderecha (que apuesta por el nacionalismo, el conservadurismo moral y la desregulación). Sin embargo, bajo esta «diferencia», subyace un consenso económico: la aceptación del gran capital privado y por tanto de la explotación como el motor único de la sociedad.

1. El modelo de gestión económica: El caso de EE. UU.
En Estados Unidos, la alternancia entre el Partido Demócrata y el Partido Republicano ilustra esta premisa.

● La diferencia: Los Demócratas (progresistas) promueven subsidios a energías verdes y derechos civiles; los Republicanos (derecha) buscan recortes fiscales y fronteras rígidas.

● La moneda común: Ninguna de las dos facciones cuestiona la concentración de riqueza en pocas manos, la supremacía de Wall Street, el complejo militar-industrial y las intervenciones en otros países o la estructura de propiedad privada. Ambos han permitido que la desigualdad de riqueza alcance niveles históricos, variando solo en la forma en que «venden» el sistema.

2. La Unión Europea y la austeridad
En Europa, hemos visto cómo partidos de centro-izquierda han aplicado políticas económicas casi idénticas a las de la derecha cuando la burguesía presiona.


● El ejemplo del partido Syriza en Grecia: Llegaron al poder como una coalición de izquierda radical contra la austeridad. Sin
embargo, terminaron ejecutando los recortes exigidos por la «Troika» (FMI, BCE, Comisión Europea).


● La ultraderecha de Meloni en Italia: Giorgia Meloni llegó al poder con una retórica antiglobalista. No obstante, en la práctica, ha mantenido una relación estrecha con los mercados financieros europeos,
demostrando que el «ruido» ideológico casi no altera la gestión del capital.

3.El extractivismo en América Latina

En la región, la supuesta contradicción se presenta entre el «Socialismo del Siglo XXI» o progresismos, y la nueva derecha radical.

● La coincidencia: Gobiernos progresistas (como los de Brasil bajo el PT o Chile con Boric) y líderes de ultraderecha (como el caso de Milei en Argentina o Bolsonaro anteriormente) mantienen la estructura económica semicolonial de los países latinoamericanos, que dependen profundamente de la exportación masiva de materias primas (minería, sector agrícola, petróleo) para sostener sus economías.

● El resultado: Mientras pelean por quien tiene el discurso más antipopular, ambos bandos han mantenido la posición dependiente de sus países en la división internacional del trabajo.

Desde esta perspectiva, la política se convierte en una gestión de las inevitables crisis económicas, políticas y sociales generadas por el capitalismo. El progresismo intenta suavizar las aristas del capitalismo con políticas sociales, mientras que la ultraderecha utiliza el descontento popular para canalizar la rabia hacia «el otro» (inmigrantes, minorías), pero ninguno propone una alternativa al sistema de producción actual. Algunos partidos progresistas se dicen socialistas o comunistas, como el PC chileno, pero esto no pasa de un discurso. En la práctica, han gobernado para los grandes monopolios capitalistas.

La bancarrota de las izquierdas, caldo de cultivo para la ultraderecha

Si recorremos la historia¹, podemos ver múltiples ejemplos de cómo posterior a los procesos de lucha y revolución que son traicionados, desviados, o derrotados, se fortalecen ideas de derecha o ultraderecha y aparecen gobiernos como los que vemos hoy. Así, pierde sustento la versión de que hay puros “fachos pobres”. Es cierto que la ideología de la clase dominante se impone en los distintos sectores, más aún tras los momentos de derrotas, y en sectores de menor acceso a educación.

En Chile, el gobierno de Boric con el PC llegó con una serie de promesas de cambio: condonación del CAE (crédito estudiantil); Empresa Nacional del Litio; una reforma profunda al sistema de pensiones (AFP); no utilizar la Ley de Seguridad del Estado ni el Estado de Emergencia en la Macrozona Sur; entre otras. Sin embargo, hizo todo lo contrario: no condonó el CAE, dejando camino abierto para los cobros actuales de Kast; entregó el Litio por decenas de años más al ex Yerno del dictador Pinochet, Ponce Lerou; negó la posibilidad de retiros de fondos de las AFPs, sacó una reforma que mantiene tal cual el sistema, tal reforma fue encabezada por las negociaciones entre la derecha y Jeanette Jara del PC; y además terminó renovando el despliegue militar de forma casi permanente en el Wallmapu, puso en prisión a Héctor Llaitul y promulgó leyes como la del gatillo fácil (Nain Retamal) y la antitomas. ¿Y después hay gente que dice que las medidas represivas y de ataque a los trabajadores vienen solo de la derecha? ¿Y después vienen a juzgar a los decepcionados de Boric con el “disfrute lo votado”…¿en lugar de educar que ninguna alternativa es la salida?. Ahora, con la crisis de los embargos a los deudores del CAE, vuelven a usar la misma excusa de siempre: la derecha se opuso en el Congreso, la derecha no deja avanzar. Pero ¿acaso Boric siendo ex dirigente estudiantil no podría haber llamado a que los estudiantes y la sociedad ejercieran presión a la derecha mediante la protesta?, podría, pero hizo todo lo contrario: en su gobierno reprimió a los estudiantes y se dedicó a negociar y a «agachar la cabeza» con la derecha. A los estudiantes lacrimógenas, a la derecha discursos diplomáticos.


Por otra parte, Marco Barraza, diputado del PC hoy denuncia que Kast trae una política de “aumentar la concentración de la riqueza”, ¡cuando eso fue lo que pasó con el Gobierno de Boric y de su partido el PC!: Se vio un gran incremento en las fortunas de los seis chilenos enlistados en el ranking Forbes 2025, con respecto al del 2022 (año en que asume Boric):

GRUPO ECONÓMICO O PERSONARANKING FORBES 2022 (USD)RANKING FORBES 2025 (USD)
Iris Fontbona22,8 mil millones28,1 mil millones
Jean Salata2,9 mil millones7,5 mil millones
Julio Ponce Lerou3,6 mil millones2,3 mil millones
Roberto Angelini Rossi1,8 mil millones1,9 mil millones
Patricia Angelini Rossi1,4 mil millones1,5 mil millones
Luis Yarur ReyQuedó fuera de la lista1,3 mil millones

Si bien hubo algunos multimillonarios que cayeron en la lista, y siempre se presentan vaivenes en un par de miles de millones de dólares en cada patrimonio, lo que está claro es que la concentración de la riqueza aumentó, siendo Iris Fontbona de los Luksic, quien expresa esto, pues en los últimos años más que duplicó su fortuna. Así, la realidad prueba que la “refundación neoliberal” o el “shock neoliberal” no lo viene recién a imponer Kast, fueron los gobiernos de derecha e izquierda que por más de 37 años se han turnado para imponerla y gestionar la economía capitalista. Fue Frei quien privatizó el puerto y las empresas sanitarias; fue en el gobierno de Ricardo Lagos que se creó el CAE; fue bajo Bachelet que la LOCE solo tuvo un cambio de nombre y pasó a llamarse LGE; y ahora fue con Boric que se firmó el TPP 11 y se entregó por más décadas el Litio al yerno de Pinochet, Ponce Lerou en SQM. El PC ha sido parte activa de ese shock neoliberal, el gobierno anterior con Ministerios importantes en el gobierno de Boric: El del Trabajo (Jeanette Jara), el de Educación (Cataldo), y la Vocería de Gobierno (Camila Vallejo).

Y hoy, se están reorganizando para mostrarse como los defensores de la democracia y del pueblo. Parece chiste, solo están haciendo trabajo para capitalizar sus votos en las siguientes elecciones.

¿Está la “democracia” siendo amenazada?

Nos enseñan que el concepto de “democracia” es “bueno en general”, pues en teoría significa que la mayoría está por sobre la minoría,
pero hemos visto que pese a ser mayoría trabajadora, no ganamos. Así, el progresismo hermosea esta “democracia” que no es más que la democracia de los de arriba.

La palabra griega «democracia» fue inventada para definir un sistema de gobierno en el cual las decisiones eran tomadas por la “asamblea de
ciudadanos”, y no por un rey, pero los “ciudadanos”, en Grecia, no eran ni mujeres ni esclavos ni extranjeros, pese a que la mayor parte de la población de Atenas estaba integrada por esclavos. Entonces, vemos que el concepto democracia surge para responder a una clase directa: hombres esclavistas.

Hoy la clase dominante son los empresarios, quienes dominan las instituciones, a través de: financiamiento (legal e ilegal) de las campañas y partidos polìticos; redes de lobby con los cargos públicos; puerta giratoria entre el sector público y privado; influencia en centros de estudio e investigación; propiedad de los medios de comunicación; etc. Todo para difundir las ideas y escribir las reglas que favorezcan a los empresarios².

Cuando el progresismo habla de defender la democracia, no habla de defender una democracia al servicio de los trabajadores, sino que habla
de defender el parlamento corrupto; los Tribunales de Justicia, e incluso la composición actual delas FFAA. Por eso se escandalizan cuando Kast no pasa por el parlamento sus decretos. Por eso en lugar de educar y organizar a los trabajadores para que luchen, hoy el PC con Luis Cuello a la cabeza, se limita a levantar un proyecto que “derogue” los decretos del gobierno que desactivaron el Mepco, cuando ya las alzas fueron impuestas.

Incluso así, distorsionan la realidad, pues Kast está actuando bajo el mismo régimen “democrático” que han avalado tanto la izquierda como la
derecha. Kast no pretende mandar a cerrar el parlamento. El PC y el FA deben reconocer que Kast actúa bajo las normas que ellos mismos mantuvieron en sus gobiernos.

Además de resistir ¿hay una salida?

No podemos caer presos del discurso del progresismo, no podemos limitarnos para en un futuro volver a «votar el mal menor». Eso no quita, que si hay que salir a marchar en conjunto por algo en lo que aparentemente tengamos acuerdo, se sale a marchar, para golpear con más fuerza.

Pero debemos retomar la necesidad de conquistar tareas que el progresismo abandonó: el fin de las AFPs; la desmilitarización del Wallmapu
y devolución de tierras al pueblo mapuche; la educación gratuita y estatal; por vivienda y salud para todos; la renacionalización del cobre y del
Litio.

Hoy, para lograr eso, la única alternativa al capitalismo es el socialismo, con un gobierno de los trabajadores bajo democracia obrera. Pero nada que ver con ese falso socialismo del PS o de Venezuela, eso es una mentira. El socialismo significa acabar con la propiedad privada de los medios de producción y distribución, que los trabajadores tomen el poder y la economía en sus manos y los pongan al servicio de la mayoría de la población. Eso solo se va a dar con un proceso ininterrumpido de movilización y organización de los trabajadores y la juventud, no a través de elecciones o de la política parlamentaria.


Para que eso tenga más posibilidades de triunfar, necesitamos construir una organización política, un partido político para la revolución, un partido que igualmente se pueda presentar a elecciones de sindicatos, parlamentarias o presidenciales, pero bajo el objetivo de la revolución internacional. Sí, esa es la apuesta del MIT y del CIR a nivel internacional.

Referencias:
[1] El ejemplo de la revolución alemana de 1918 es tajante, pues el Partido Socialdemócrata alemán no fue capaz de sacar a los grandes burgueses del gobierno, y con ello la crisis se profundizó y seguía atravesada por la guerra mundial de la cual salieron derrotados como
país. La crisis, el hambre y otros factores fueron el caldo de cultivo para el nazismo.
[2] El libro “Poderoso Caballero” de Daniel Matamala, desnuda cómo las 5 familias más ricas de Chile controlan todas las instituciones del país.